George Bush
<strong><em>George Bush empezó su mandato en la presidencia de los EE.UU. bajo una conjunción Júpiter-Saturno, que hasta ahora se ha mostrado letal para los presidentes de la primera potencia del mundo.</em></strong>
<p>Sobre los presidentes de los EE.UU de América pesa un maldito ciclo, el de las conjunciones Júpiter-Saturno, que se producen cada 20 años. Ahora, precisamente, hay una conjunción entre estos dos planetas que estará plenamente vigente en el 2001. En función de ella, el destino del presidente recién elegido, George Bush, se presenta bastante incierto, incluso con importantes peligros.<br /> </p> <p>Hasta ahora, cada vez que se ha producido la conjunción entre los dos planetas citados -una vez cada 20 años- el presidente de los EE.UU. ha muerto antes de finalizar su legislatura, unas veces por enfermedad, otras, por asesinato. Aunque su muerte no se haya producido exactamente en el mismo año de la conjunción, lo cierto es que no han podido llegar al final de su legislatura. Tan sólo una excepción: Ronald Reagan, que en 1981, año de la conjunción Júpiter-Saturno en el signo de Libra, fue víctima de un atentado y una bala le atravesó el pecho, aunque salvó su vida. Muchos dijeron entonces que Reagan escapó a ese maldito ciclo porque era perfectamente conocedor del mismo y por el asesoramiento astrológico que tuvo constantemente, incluso desde muchos años antes, cuando era actor.<br /> </p> <p>Esta es la lista de las conjunciones Júpiter-Saturno y de los presidentes que forman parte de esa maldita estadística: <strong>William Harrison</strong>, muero por enfermedad en 1841; <strong>Abraham Lincoln</strong>, asesinado en 1865; <strong>James Garfield</strong>, asesinado en 1881; <strong>William Mackinley</strong>, asesinado en 1901; <strong>Warren Harding</strong>, por enfermedad en 1923; <strong>Franklin Rooselvelt</strong>, enfermedad en 1945 y <strong>John Kennedy</strong>, asesinado en 1963.<br /> </p> <p>A la luz de la correlación que acabamos de ver, el presidente de los EE.UU. está bajo una importante amenaza. Pero, ¿por qué no pensar que George Bush podría también escapar al maldito ciclo al igual que pasó con <strong>Ronald Reagan</strong>? Más aún, ¿quién podría asegurar que este maldito ciclo no ha llegado ya a su final y, de ahora en adelante, estas conjunciones ya no tendrán tal efecto?</p>
Por Vicente Cassanya

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