ALTARES DOMÉSTICOS
<strong><em>¿Deseas disponer de un espacio propio donde hacer un hueco a tu espíritu? Constrúyete un altar en casa o en el trabajo: impregnarás lo cotidiano con la magia de la divinidad.</em></strong>
Aunque técnicamente los altares son lugares consagrados para llevar a cabo rituales y hacer ofrendas o sacrificios, los instalados por nuestra cuenta en la casa donde habitamos o en el trabajo, pueden servirnos muy bien para conectar con nuestro ser interior a la vez que impregnamos lo cotidiano con elementos mágico-divinos.<br /><br /> Hay muchas personas que debido a su ritmo ajetreado de vida no pueden desplazarse a un santuario oficial para orar y brindar a su espíritu un tiempo para el esparcimiento, a pesar de sentir la profunda necesidad de hacerlo. La opción de construirse un altar propio para prácticas espirituales como la meditación, para ayudarse en procesos de duelo, o simplemente para relajarse tras una dura jornada, puede ser una experiencia muy estimulante y beneficiosa.<br /><br /> Cualquiera que sea su tamaño y el uso que hagamos de nuestro altar privado, este siempre enriquecerá nuestra vida de algún modo. Al levantarnos, por ejemplo, podemos visitarlo y encender unas velas mientras musitamos una plegaria o meditamos durante unos minutos antes de zambullirnos en nuestras actividades cotidianas. Es una hermosa forma de empezar el día reconociendo lo sagrado contenido en el espacio que nos rodea.<br /><br /> La creación de un altar, por muy pequeño que sea, no es una mera actividad decorativa: implica un proceso de descubrimiento de aquello que tiene especial valor para nosotros. Cada persona lo construirá según su gusto y sus creencias. Aquellas que estén adheridas a una religión organizada como el cristianismo probablemente optarán por elegir estampas o iconos de Jesús, la Virgen y los santos. Las que simpaticen por el budismo, en cambio, preferirán colocar estatuillas de Buda.<br /><br /> En cualquier caso, más importante si cabe que la elección de iconos religiosos u otros objetos, es convertir ese espacio en un oasis de paz que propicie la reflexión y nos permita extraer cuanta energía y serenidad necesitemos, lejos de la prisa diaria y las preocupaciones de la existencia.<br /><br /> Muchas personas siguen rituales específicos ante el altar para concentrarse mentalmente o para purificar el entorno: queman hierbas o incienso, rocían el altar con agua y hacen sonar tambores o campanillas a la vez que recitan mantras determinados. No importa el tipo de ritual que se efectúe; la fuerza psíquica que estos altares desencadenan a su alrededor -sobre todo si se utilizan para practicar alguna técnica de meditación- será muy poderosa.<br /> <br /> <br /> <strong>Claves para la construcción de un altar<br /> </strong>Constrúyelo despacio, sin prisas. Visualízalo y ve incorporando nuevos elementos poco a poco, a medida que encuentres objetos significativos para ti.<br /><br /> Hay personas que prefieren colocar sus altares en los cuartos donde pasan más tiempo, la cocina, por ejemplo, o encima de cualquier repisa o estante. Otras prefieren esconderlo y lo construyen dentro de un armario o en un rincón poco visible. En verano, resulta muy agradable montar un altarcito en el jardín. En cualquier caso, debe tenerse sumo cuidado si se enciende fuego.<br /><br /> Aunque no existen reglas fijas es conveniente tener en cuenta lo siguiente:<br /><br /> -El altar debe instalarse en un lugar tranquilo, donde nadie pueda molestarnos.<br /> -Conviene que esté aislado de ruidos (teléfono, televisión, tráfico), especialmente si se desea meditar y hacer rituales. Una habitación aislada y de poco uso -para huéspedes, por ejemplo- puede ser un buen lugar.<br /> -La escala del altar depende del espacio disponible. No tiene por qué ser grande para que concentre energías, y puede incluso ser portátil.<br /> -Puede servir cualquier superficie: una caja de madera, una mesa para el café, una tabla apoyada sobre ladrillos, una repisa en la cocina o la parte superior de la cómoda en el dormitorio (los objetos se pueden luego guardar en el primer cajón).<br /> -Si algún día decidimos desmontarlo se puede encender una vela y agradecer la ayuda que nos haya podido prestar.<br /><br /> <br /> <strong>¿Qué objetos elegir?</strong><br /> -La elección de objetos para decorar el altar es algo muy personal. Si tiene creencias religiosas especificas es aconsejable colocar símbolos o iconos relacionados con ellas para conectar el hogar con las energías de sus prácticas espirituales. Pueden servir estatuillas de ángeles, Budas, vírgenes, santos, o incluso animales. Es preferible colocar este tipo de iconos al fondo del altar.<br /> -Velas de varios colores. Las velas blancas se recomiendan especialmente para aumentar la espiritualidad en la casa.<br /> -Conviene quemar incienso a diario para ?agradar a los espíritus? y purificar el ambiente de vibraciones pesadas. Así pues, debemos tener un pebetero o varios quemadores de incienso y perfumes. Deben colocarse en la parte delantera del altar.<br /> -Frutos, flores frescas y secas a modo de ofrendas para tener presente la naturaleza.<br /> -Gemas, conchas marinas, tréboles de cuatro hojas.<br /> -Instrumentos de sonidos: campanillas, cuencos tibetanos, tambores, sonajeros, diapasones para concentrar la mente e intensificar la vibración ambiental.<br /> -Cuerdas, varas, pentáculos, cruces.<br /> -Sal en bolsitas o jarras de cristal para limpiar y purificar el altar, así como para prevenir las desgracias.<br /> -Afirmaciones escritas en trozos de papel para rogar por la vitalidad y la salud de las personas queridas, o para obtener éxito en exámenes o proyectos.<br /> <br /> <strong>Representar los cuatro elementos</strong><br /> Conviene poner el altar en conjunción con los cuatro elementos, que son la suma de las fuerzas universales. <br /><br /> <em><strong>-Fuego</strong></em>: Es purificador por excelencia y debe colocarse en forma de velas o lamparillas de aceite. Hay velas preparadas en vasijas de cristal que se pueden dejar ardiendo durante varios días con toda tranquilidad.<br /><br /> <em><strong>-Agua:</strong></em> Un recipiente con agua o unos cristales de cuarzo transparente representarán este elemento a la perfección. El agua nos traerá amor, satisfacción, espiritualidad, apertura mental y sentido de la unidad familiar.<br /><br /> <em><strong>-Tierra:</strong></em> Un recipiente con sal, un cuenco o taza con tierra, o en su defecto un montoncito de piedras, simbolizarán este elemento. La tierra otorga al espacio estabilidad y ayuda a concentrar las energías y a favorecer los planos materiales.<br /><br /> <em><strong>-Aire</strong></em>: Los capullos de rosas u otras flores, plumas, incensarios o pebeteros son perfectos como representación del aire, elemento que simboliza inteligencia y favorece la organización mental y física.
por Isabela Herranz

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